octubre 26, 2006

HALLOWEEN VS. DIA DE MUERTOS

O ESPECTROS CONTRA DIFUNTOS
Una vez más voy a hablar del Otro Lado; pero no desde el punto de vista geográfico, sino existencial. Y lo hago porque ritos como el de los Fieles Difuntos y de Halloween, permiten contemplar desde otra dimensión el concepto de frontera. Y es que cada vez que hablamos de la muerte aludimos a la invisible frontera que separa al Más allá del Más acá. O para ubicarnos en contexto, entre Este y el Otro lado.

Toda frontera implica un cruce, y la forma en que la cruzan los estadounidenses y los mexicanos, constituye a su vez dos maneras de asumir y representar la muerte. El 31 de octubre, durante el Halloween anglosajón, los espectors conquistan el Más acá y se dedica a aterrorizar a los vivos mediante distintas manifestaciones de la muerte.

Pero lo que resulta más interesante, es que los anglos prefieren aludir a ese estado civil llamado muerte, mediante representaciones de la maldad: brujas con escobas, calabazas parlantes, jinetes sin cabeza o espectros representativos como los Dráculas, los Hombres Lobo, Franquesteines, Momias egipcias y hasta con máscaras de los candidatos a la presidencia de los Estados Unidos. Sus razones tendrán para asociar el Otro Lado con la cara de sus presidentes.

El uno y dos de noviembre, los mexicanos recordamos la muerte desde otra perspectiva. La representación fundamental es la Calaca, y ya sea desnuda o vestida, siempre reproduce las acciones más bulliciosas de los seres vivos. Por eso baila, canta, come, ingiere bebidas alcohólicas e invita a los goces de la existencia. Por similares razones, los deudos y parientes la reciben vestidos de fiesta, porque el visitante llega del Otro Lado, no para aterrorizar, sino para unirse a la celebración de la vida.

En el Día de los Fieles Difuntos, no valen los disfraces ni del que llega ni de quien lo recibe. No se trata de ocultar la identidad, sino de todo lo contrario, de revelarla. Todos sabemos a quiénes esperamos. Nuestros visitantes tienen nombre y apellido y los recibimos con la representación de su calavera y con las puertas abiertas para agasajarlos con las viandas y golosinas que les siguen apeteciendo.

En el Halloween no aparecen los difuntos, sino espectros o fantasmas que aterrorizan y amenazan. Por eso ejecutan la represalia de la maldad o el maleficio a quienes les niegan el tributo que los convocó al Más Acá. Y esto sucede porque la celebración anglosajona representa un choque, una lucha entre diferentes. Consideran a los muertos una especie de Mojados o Ilegales provenientes del Más Allá que cruzan la frontera sin papeles y sin invitación. La nuestra es una reunión de convivencia porque la muerte resulta sólo otro estadio de la vida que gozamos en el Más acá.

Los Espectros del Halloween atemorizan por la diferencia. Nuestros Fieles Difuntos consuelan con la semejanza. Y es que la Calaca mexicana, como dice la canción, es sólo el recordatorio de que en el fondo de la fosa, todos llevaremos la misma vestidura. Sin embargo no puedo sino lamentar que a raíz de la sustitución de costumbres, y por lo tanto la aceptación de otra manera de asumir la vida, cada vez resulta más evidente entre los mexicanos de ciertas clases sociales, la inclinación a entender la muerte como un enemigo que acecha, y no como el simple y jolgoriento esqueleto que todos llevamos dentro y que espera, pacientemente, la oportunidad de venir a visitarnos aunque sea una vez al año.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Es interesante "Fieles Difuntos", su sentido daría para hablar de fidelidades que ya no seguiríamos indagando después de la muerte. Si por analogía se piensa en lealtad, los espectros nos visitarían en nuestros más recónditos sueños para reclamar la defunción de nuestros deseos.

martes, septiembre 11, 2007  
Blogger Don Roberto said...

Muy interesante todo el texto y la forma en como lo planteas.

lunes, octubre 20, 2008  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home